Un liofilizador es a la vez un sistema de vacío, un sistema de refrigeración y una superficie en contacto con alimentos. La mayoría de las paradas se deben a que uno de los tres se descuidó. Esta rutina mantiene los tres en buen estado.
Después de cada lote
- Descongele y drene el condensador. El hielo que queda en la trampa fría reduce la capacidad de captura en el siguiente ciclo y alarga el secado.
- Limpie cámara, placas y bandejas. Retire los residuos con limpiadores aptos para alimentos y para acero inoxidable 304, y seque por completo. Los residuos son un riesgo de higiene y transfieren olores entre productos.
- Limpie e inspeccione el sello de la puerta. Una migaja en el sello basta para arruinar el vacío. Revise cortes, aplastamiento o endurecimiento de la silicona.
Cada semana
- Revise el aceite de la bomba de vacío. El nivel y el color dicen mucho: un aceite turbio o lechoso indica que entró humedad en la bomba y debe cambiarse antes de dañarla.
- Revise los registros del PLC. Compare el tiempo de vacío y la duración del lote con lotes anteriores del mismo producto. Un ciclo que se alarga poco a poco suele ser la primera señal de una fuga o de un problema en el condensador.
Cada mes
- Haga una prueba de fugas. Lleve la cámara vacía al vacío, aíslela y registre cuánto sube la presión en un tiempo fijo. Compárelo con el valor registrado en la puesta en marcha; una subida claramente más rápida indica que un sello, válvula o conexión necesita atención.
- Verifique los sensores de temperatura. Compare los termopares de producto y de placas con un termómetro de referencia. Un sensor desviado lleva a decisiones erróneas sobre el final del ciclo.
- Inspeccione la unidad de refrigeración. Mantenga limpios los ventiladores y aletas del condensador y anote las presiones de trabajo, para que un técnico detecte tendencias a tiempo.
Lleve una bitácora
Registre cambios de aceite, resultados de pruebas de fugas, cambios de sellos y alarmas. Cuando algo falla, una bitácora convierte un diagnóstico largo en uno corto, y es lo primero que pedirá un ingeniero de servicio.
Siga siempre el manual del equipo. Los intervalos dependen de las horas de operación, el producto y el clima. Esta rutina es un marco general; el manual de su máquina y nuestro equipo de servicio definen el calendario exacto.
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